fbpx

Plantas medicinales, usos y beneficios.

Suplementos alimenticios con tu propia marca.
agosto 8, 2019
El Poder de la Moringa.
septiembre 24, 2019
Plantas medicinales.

El uso de las plantas medicinales se remonta a la época prehistórica en la mayoría de las culturas conocidas.  Gracias a sus infinitos conocimientos tradicionales, esta industria ancestral persiste en el equilibrio del bienestar integral, la naturaleza es una unidad en la cual todas sus partes se complementan.

Dependiendo de su naturaleza química, las sustancias activas de las plantas medicinales determinan un efecto terapéutico sobre el organismo humano. Se dividen en grupos según sea su campo de actuación aunque una misma planta puede ser utilizada para más de un tratamiento, de hecho suele ser así en la mayoría de los casos: en muchos ocasiones se asocian varias plantas diferentes para reforzar la acción terapéutica.

Atendiendo a esas acciones se dividen las plantas medicinales en las siguientes:

Amargas:  Son plantas que tienen influencia sobre la función gástrica, pero sobre todo en caso de inapetencia, son por tanto aperitivas.

Astringentes:  Se trata de plantas con alto contenido en taninos, que poseen capacidad para actuar sobre la epidermis o las mucosas. También ejercen un efecto de drenado del tejido y una acción antiinflamatoria.

Vulnerarias:  Las plantas medicinales con efectos vulnerarios tienen la capacidad de reducir las inflamaciones a la vez que aceleran la renovación de los tejidos dañados.

Carminativas: Las plantas con efectos carminativos ejercen una beneficiosa influencia sobre la evacuación de los gases intestinales, contracciones dolorosas y los calambres que se producen en los músculos lisos del intestino.  Además de reducir la tensión dolorosa, frenan el desarrollo de las bacterias responsables de las fermentaciones.

Sudoríficas:  Las plantas con efectos carminativos ejercen una beneficiosa influencia sobre la evacuación de los gases intestinales, contracciones dolorosas y los calambres que se producen en los músculos lisos del intestino.  Además de reducir la tensión dolorosa, frenan el desarrollo de las bacterias responsables de las fermentaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *